"No hay que perder de vista que el corrector no es el autor de los textos"



2 de abril de 2014

Hans Christian Andersen, un gran cuentista

En conmemoración a Hans Christian Andersen se celebra el Día Internacional del Libro Infantil. Queremos dedicarle un artículo a este gran cuentista, que con tanta sensibilidad supo narrar historias como "El patito feo", "El traje nuevo del emperador", "La reina de las nieves", "Las zapatillas rojas", "El soldadito de plomo", "El ruiseñor", "El sastrecillo valiente" y "La sirenita".

Hans Christian Andersen (1805-1875), fue un autor danés  nacido el 2 de abril de 1805 en Dinamarca, al norte de Europa y uno de los escritores de cuentos de hadas para niños más conocidos.
Nació en Odense y vivió una infancia de pobreza y abandono, criado en el taller de zapatero del padre. A los 14 años se fugó a Copenhague. Trabajó para Jonas Collin, director del Teatro Real, quien le pagó sus estudios. Aunque desde 1822 publicó poesía y obras de teatro, su primer éxito fue Un paseo desde el canal de Holmen a la punta Este de la isla de Amager en los años 1828. Su primera novela, El improvisador, o Vida en Italia (1835), fue bien recibida por la crítica. Viajó por Europa, Asia y África y escribió muchas obras de teatro, novelas y libros de viaje.
Un día de 1844 escribió: “Hace veinticinco años llegué con mi atadito de ropa a Copenhague, un muchacho desconocido y pobre: y hoy tomé chocolate con la Reina.”
Pero son sus más de 150 cuentos infantiles los que lo han llevado a ser reconocido como uno de los grandes autores de la literatura mundial.
Él usó un estilo para un lector infantil, con un lenguaje cotidiano y la expresión de los sentimientos e ideas del público infantil.

Sus más famosos cuentos han sido traducidos a más de 80 idiomas y adaptados a obras de teatro, ballets, películas, dibujos animados, juegos en CD y obras de escultura y pintura.


"Stalkear", ¿qué significa?

Acechar, espiar, husmear o incluso acosar, según el contexto, son alternativas en español preferibles a stalkear, término que se emplea con el significado de ‘seguir a alguien en las redes sociales para obtener información y observar sus movimientos’.
En las redes sociales y en los medios de comunicación, se encuentran ejemplos como «Lo bueno de no tener Facebook es que es más difícil de stalkear», «Suelo stalkear a mis amigos en Twitter» o «Al parecer, stalkear a tu nueva cita en la redes sociales es la nueva tendencia».
El término stalkear es una adaptación del inglés stalking, que puede traducirse como ‘delito de seguir u observar a alguien durante un período de tiempo prolongado y de una forma molesta o amenazante’. Es necesario resaltar que en español se registra un uso de este término sin el matiz delictivo que sí que tiene la voz inglesa. En cualquier caso, la existencia de alternativas en español hace que sea  innecesario el uso del extranjerismo. Tampoco son recomendables las adaptaciones de menor uso estalkear o estalquear.
En referencia a la persona que realiza esta acción, se recomienda usar sustantivos como acechador, husmeador o fisgón como alternativa a stalkeador o stalker.
Así, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «Lo bueno de no tener Facebook es que es más díficil acosarte», «Suelo acechar a mis amigos en Twitter» y «Al parecer, espiar a tu nueva cita en las redes sociales es la nueva tendencia».


Fuente: Fundéu.