"No hay que perder de vista que el corrector no es el autor de los textos"



21 de agosto de 2013

Somos vip, no VIP...

El término vip, que el Diccionario recoge con el significado de ‘persona que recibe un trato especial en ciertos lugares públicos por ser famosa o socialmente relevante’, se escribe en redonda y con minúsculas, ya que es un anglicismo plenamente asentado en español.
Vip, procedente de la sigla inglesa VIP (very important person, ‘persona muy importante’), hace su plural añadiendo una ese, vips, y es común en cuanto al género (los vips, las vips), tal como señala el Diccionario panhispánico de dudasque también menciona su significado como adjetivo: ‘de los vips’.
Es bastante común, sin embargo, ver en los medios esta palabra escrita con grafías inapropiadas: «A pesar de la amenaza del tiempo, la única lluvia que hubo en Las Ventas fue la de los “VIP”», «El fiscal de la causa judicial investiga el prostíbulo VIP de la ciudad de Mendoza» o «¿Cuánto dinero se necesita para ser cliente “Vip” de un banco?».
En estos ejemplos lo adecuado habría sido escribir «A pesar de la amenaza del tiempo, la única lluvia que hubo en Las Ventas fue la de los vips», «El fiscal de la causa judicial investiga el prostíbulo vip de la ciudad de Mendoza» y «¿Cuánto dinero se necesita para ser cliente vip de un banco?».



 Fuente: Fundéu


15 de agosto de 2013

Las 25 palabras clave que el bebé debe decir

A las Correctoras de Papel les gusta estar actualizadas, así que en esta oportunidad publicamos una nota muy interesante...

Cada niño tiene su propio tiempo para ir entrando al complejo universo del lenguaje. Algunos lo harán de forma fácil y fluida, otros irán descubriendo vocablos e integrando lentamente nuevas palabras en su repertorio. La manera más efectiva y común para analizar el desempeño de un niño en el lenguaje es el conteo de las palabras que utiliza para comunicarse. Las palabras que pueden ser contadas son aquellas que el niño usa dentro de un contexto y de forma espontánea y que significan algo para él, no las que es capaz de repetir.

Justamente, utilizando este método de análisis, un reciente estudio publicado por la Universidad de Pensilvania, ha revelado las 25 palabras, de un total de 50 vocablos que todo niño de dos años debería manejar. «Si un niño a los 24 meses no dice estas 25 palabras, quizás puede ser un hablante tardío, condición que no debería preocupar a los padres si el niño tiene un desarrollo normal y se relaciona de modo adecuado con su entorno. Sin embargo, si estas dificultades sobrepasan los dos años y medio, debería contemplarse una visita al especialista», explica el estudio que tiene como intención ayudar a detectar otras alteraciones que se delatan por el uso tardío del lenguaje como la sordera o el autismo.


Las palabras registradas en la lista están relacionadas con objetos cercanos y cotidianos de los niños como alimentos, juguetes, animales, decir adiós y, por supuesto, referirse a sus padres. Según Leslie Rescorla, una de las encargadas de la investigación, las 25 palabras son: Mamá, papá, bebé, leche, jugo, hola, bola o pelota, sí, no, perro, gato, nariz, ojos, banano, galleta, carro, caliente, gracias, baño, zapato, sombrero, libro, listo, más, chao. Lo óptimo es que los niños a los 24 meses manejen alrededor de 300 palabras, y a los 30 meses, casi 600. Sin embargo, como menos del 10% de los niños conocen solo 50 vocablos y usan 25 palabras, esta fue la cifra que se tomó como corte en el estudio.


Aunque los padres deben ser respetuosos del proceso de cada niño y no deben sobrecargarlo con demandas, hay algunas habilidades básicas que se deben ir notando con el paso de los meses. Después del año, alrededor de los 16 meses aparecerán nuevas palabras en el lenguaje del niño, resultado de la imitación de las palabras que oye de los adultos. Ya a los 18 meses empezará un lenguaje telegráfico, pronunciando las primeras frases incompletas. A los 20 meses nombrará más cosas con su nombre correspondiente, utilizará verbos y le dará más paso al lenguaje hablado que al gestual. A partir de los dos años, sus frases contarán ya con una cierta estructura de sujeto y predicado, se interesará cada vez más por el nombre de las cosas y conseguirá casi la completa articulación de los fonemas.



Fuente: El Espectador 

7 de agosto de 2013

Las mejor vestidas, y no las mejores vestidas...

Las palabras mejor peor se mantienen invariables cuando se corresponden con bien mal.
Sin embargo, no es raro que estas dos voces se usen incorrectamente en plural, especialmente ante participios, en frases como «Las generaciones actuales son las mejores preparadas» y «La conocida actriz entra en la lista de las peores vestidas gracias a su traje violeta».
En casos como estos, mejor peor son las formas comparativas de bien mal, por lo que funcionan como adverbios y en consecuencia no varían en número, de modo que en los ejemplos anteriores lo correcto habría sido «Las generaciones actuales son las mejor preparadas», porque están bien preparadas, y «La conocida actriz entra en la lista de las peor vestidas gracias a su traje violeta», porque iba mal vestida.
Sí es correcto hacer el plural cuando se aplican a nombres como formas comparativas de bueno malo, como en «Es la candidata que ha mostrado los mejores vestidos hasta ahora», es decir, ha mostrado buenas prendas de vestir.

Fuente: Fundéu.