"No hay que perder de vista que el corrector no es el autor de los textos"



26 de abril de 2013

Los diez mandamientos del corrector de estilo


1

El corrector debe corregir faltas de ortografía, puntuación, acentuación, errores léxicos y semánticos…; evitar localismos, ambigüedades, redundancias, erratas, inexactitudes, pobreza de vocabulario, lugares comunes, incoherencias, fallos de concordancia… Y cuando crea que el texto ya está perfecto, debe volverlo a leer. Su trabajo es revisar, revisar y revisar.

2

El corrector debe respetar el estilo de quien escribe. El texto no es suyo, sino del autor, y su voz no puede falsificarse. Tiene que mejorar el escrito, enriquecerlo, evitar errores, pero nunca modificarlo a su gusto.

3

El corrector debe valorar a qué tipo de texto se enfrenta: no es lo mismo un escrito divulgativo que uno literario, legal, científico… y especializarse en la materia que corrige; cuanto más conozca, mejor. Tampoco es lo mismo redactar para Internet que para un soporte en papel, para una red social que para profesores o para alumnos.

4

El corrector responsable tiene que saber parar a tiempo de corregir, aunque a veces le resulte difícil. Es cierto que casi siempre se trata de un profesional mal pagado que trabaja con plazos de urgencia en la entrega, pero el agotamiento mental que produce la corrección hace que puedan pasarse por alto los errores. Una pausa, un cambio de actividad o un hasta mañana permiten corregir mejor.

5

El corrector debe cuidar la relación con el autor y mantener con él abierta la comunicación siempre que sea posible, consultarle todo lo que dude, advertirle de errores en las fechas, personajes, datos, fallos de coherencia…

6

El corrector está obligado a dudar de lo que lee, aunque el autor sea experto en la materia, es bueno cuestionar lo escrito porque eso permite detectar el error. No dar por supuesto nada es una cualidad imprescindible para ser un buen profesional.

7

El corrector siempre está dispuesto a aprender, no le molesta que le corrijan a él, sino que siente satisfacción por descubrir cada día nuevos matices de la lengua, significados, vocabulario, reglas, usos que no conocía.

8

El corrector está al día también en redes sociales, sigue en Twitter, Facebook, blogs, webs… a los que generan recomendaciones sobre el uso correcto del idioma, como la RAE, la Fundéu u otros colegas correctores.

9

El corrector supervisa que la maquetación sea la correcta para la comprensión del texto; por ejemplo, comprueba que el rango de títulos y subtítulos se diferencie visualmente, que las tipografías sean legibles, que exista correlación entre fotos y pies, que la puesta en página no despiste al lector, que no haya líneas perdidas…

10

El corrector de estilo tiene que dudar de sus propios conocimientos, incluso de lo que cree que sabe «de toda la vida»; siempre ha de estar dispuesto a asegurarse de que maneja los términos con propiedad, para ello, debe tener a mano diccionarios, ortografías y gramáticas en sus últimas ediciones, en formato papel y en la barra de favoritos de su navegador.

23 de abril de 2013

Nueva ortografía, a ponerla en práctica...


El último manual de la Ortografía salió a la venta en 2010. Hace tres años que este libro está disponible y, sin embargo, los medios impresos y los usuarios del idioma no lo ponen en práctica, desconocemos el motivo, pero esta es una realidad que se ve en cualquier diario: siguen tildando el adverbio solo, por citar un ejemplo.

Correctoras de Papel recomienda que lo consulten porque en él se tratan algunas nuevas reglas y alguna que otra sugerencia; está a la venta en muchas librerías de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. (El precio varía según su contenido).

Este artículo expone en forma breve ocho puntos importantes de dicha obra. Los mismos son los que han sido señalados por la propia Real Academia Española como las principales innovaciones de esta obra académica.

1. Eliminación del acento en algunos diptongos o triptongos ortográficos

Palabras como guiontruhanfieliais eran consideradas como términos con más de una sílaba. Sin embargo, la nueva ortografía señala que realmente se trata de palabras monosílabas, y que por tanto, no deben llevar tilde.
Se señala que no existe uniformidad en la manera en que los hispanoablantes pronuncian dichos términos; algunos lo pronuncian como bisílabas y otros como monosílabos.
De esta forma, constituye una falta ortográfica acentuar las citadas.
Otros diptongos y triptongos afectados son: las formas del verbo criar: crie, crio, criais, crieis, crias, cria.
Las del verbo huir: hui, huis.

2. Eliminación del acento diacrítico en "solo" y en los pronombres demostrativos

El término solo puede ser un adverbio (Solo vine a saludar) o cuando es adjetivo (Me siento solo) y los demostrativos este, ese, y aquel, con sus respectivos géneros femeninos y números plurales actúan como pronombres (Este es un letrado; Quiero aquel), no deben llevar acento.
Se justifica la supresión porque el acento diacrítico diferencia palabras idénticas en su grafía, pero siempre una es átona y la otra es tónica. Sin embargo, tanto solo como los pronombres demostrativos son siempre tónicas.
Se recomendaba el uso de la tilde para no caer en casos de posible ambigüedad. El nuevo manual resalta que siempre el contexto del enunciado permitirá salir de cualquier duda acerca del uso de dichos términos, por tanto, no se justifica el uso de la tilde diacrítica.

3. Supresión del acento diacrítico en la conjunción “o” escrita entre cifras

En el anterior manual de ortografía se recomendaba escribir con acento la “o” cuando se la escribe entre cifras, para diferenciarla del cero. Ejemplo: 040 ó 020 (ahora incorrecto).
No se justifica el uso del acento diacrítico porque la conjunción o es átona. Y desde el punto de vista práctica, la misma tiene una menor altura que el cero, por tanto, no puede haber lugar para confusión alguna.

4. Sustitución de la "Q" por otras grafías del español para usar los extranjerismos

La letra q tiene un uso limitado en el español. Es en realidad parte del dígrafo qu y tiene el mismo sonido que la letra k, pero solo se utiliza ante las vocales e, i (queso, quien)
La nueva regla establece que cuando se trata de términos que derivan de otras lenguas, sean latinismos o extranjerismos, y que en su ortografía deban incluir la letra q, los mismos deben adaptarse al sistema ortográfico español, y por tanto, suprimir el uso de dicha letra. Ejemplos: quark , quorum, y exequatur deben ahora escribirse de la siguiente manera: cuark, cuórum y execuátur.
Si preferimos utilizar la q, dichas palabras son consideras extranjerismos crudos y por tanto se escribirán en cursiva y sin acento.

5. Se establecen por primera vez normas precisas sobre los prefijos

Por primera vez se incluyen normas concretas que regulan el uso de los prefijos. El manual menciona varias reglas para su correcta utilización. Entras otros reglas estipula que los mismos deben escribirse unidos a la palabra de la cual forman parte.
Ejemplo: antitabaco, antivirus. Sin embargo, en ciertos casos pueden escribirse separados por un guión, como cuando la palabra a la cual se adhieren se encuentra en mayúscula. Ejemplo: mini-USB.

6. Extranjerismos y latinismos se rigen ahora por las mismas reglas

La anterior ortografía de 1999 establecía reglas diferentes en lo que respecta al uso de palabras que provienen de otras lenguas. En el nuevo manual, se equipara el tratamiento tanto de los extranjerismos como de los latinismos.
Los mismos, cuando son crudos, es decir, no adaptados al sistema ortográfico del español, deben escribirse preferentemente en cursiva de tal manera a indicar de esa forma su carácter foráneo. Cuando algún extranjerismo o latinismo es adaptado, se escribe sin ningún tipo de resalte.
Ejemplo: A mi hermana le gusta el ballet.
A mi hermana le gusta el balé.

7. Ch y Ll, ya no forman parte del abecedario

Ch y ll quedan eliminadas del abecedario español. Se argumenta que en realidad las mismas constituyen dígrafos, es decir, conjuntos de dos letras pero que representan un solo fonema. De esta manera, el alfabeto queda constituido por veintisiete letras: a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k, l, m, n, ñ, o, p, q, r, s, t, u, v, w, x, y, z.

8. Propuesta de un solo nombre para cada una de las letras del abecedario

La manera para hacer referencia a las letras del abedecedario, especialmente al momento de pronunciarlas, varía en los diferentes países de habla hispana. Como bien dice el titulo, se recomienda la utilización de una sola forma de designar a dichas letras.
Como se trata de una recomendación, no es incorrecto decir ve corta para hacer referencia a la v, o de i latina, para indicar a la i.


Fuente electrónica consultada:

Orlando Cáceres Ramírez, “Principales novedades en la nueva ortografía española”, [en línea], [consultado el 23-004-2013]. Disponible en: http://reglasespanol.about.com/od/reglasortograficas/tp/nuevas-normas-ortografia.htm


12 de abril de 2013

Plural de las siglas: las ONG, unos DVD


Se llama sigla tanto a la palabra formada por las iniciales de los términos que integran una denominación compleja, como a cada una de esas letras iniciales. Las siglas se utilizan para referirse de forma abreviada a organismos, instituciones, empresas, objetos, sistemas, asociaciones, etc. En español, las siglas son invariables en la lengua escrita, es decir, no modifican su forma cuando designan más de un referente. El plural se manifiesta en las palabras que las introducen o que las modifican: varias ONG europeas, unos DVD, los PC. Por eso es recomendable utilizar siempre un determinante para introducir la sigla cuando esta ha de expresar pluralidad:

  La medida ha sido apoyada por diferentes ONG del país.
  ¿Con cuántos PC portátiles podemos contar?

  Tengo muchos CD de este tipo de música.

Debe evitarse el uso, copiado del inglés, de realizar el plural de las siglas añadiendo al final una s minúscula, con o sin apóstrofo: Marca de incorrección.PC’s, Marca de incorrección.ONG’s, Marca de incorrección.PCs, Marca de incorrección.ONGs.

Ortografía de las siglas:

Se escriben hoy sin puntos ni blancos de separación. Solo se escribe punto tras las letras que componen las siglas cuando van integradas en textos escritos enteramente en mayúsculas: memoria anual del c.s.i.c. 

Presentan normalmente en mayúscula todas las letras que las componen (OCDE, DNI, ISO) y, en ese caso, no llevan nunca tilde; así, CIA (del ingl. Central Intelligence Agency) se escribe sin tilde, a pesar de pronunciarse [sía, zía], con un hiato que exigiría acentuar gráficamente la i

Las siglas que se pronuncian como se escriben, esto es, los acrónimos, se escriben solo con la inicial mayúscula si se trata de nombres propios y tienen más de cuatro letras: Unicef, Unesco; o con todas sus letras minúsculas, si se trata de nombres comunes: uci, ovni, sida

Las siglas escritas en mayúsculas nunca deben dividirse con guion de final de línea.

Si desea saber más sobre este tema, puede visitar este link: http://lema.rae.es/dpd/?key=siglas).