"No hay que perder de vista que el corrector no es el autor de los textos"



29 de febrero de 2012

¿Plural de e-mail?

Es invariable, no tiene plural: un e-mail, tres e-mail... pero es preferible sustituir este término inglés innecesario y decir
«correo electrónico». También podemos decir simplemente «correo» cuando se sobreentiende que se trata de un correo electrónico.
Su abreviatura es c. e. ( apéndice 2). Para referirse a la dirección, pueden emplearse también las expresiones dirección electrónica o dirección de correo electrónico; y, para el mensaje, mensaje electrónico ( electrónico). También son válidos los términos cibercorreo, ciberdirección y cibermensaje ( ciber-).

Resulta inadmisible la adopción del recurso inglés consistente en utilizar una e (abreviatura extrema de electronic) a modo de sufijo o prefijo en español: Marca de incorrección.«Les pasaremos el número de nuestra cuenta bancaria vía correo-e» (Caretas [Perú] 14.11.96).



Fuente: Diccionario Panhispánico de Dudas.
Fundación del Español Urgente.

22 de febrero de 2012

¿Primera o primer?

¡Volvimos de nuestras vacaciones y ya estamos para aclarar sus dudas y recomendarles cómo hacer un buen uso del lenguaje!


Gracias a una consulta de nuestros seguidores, surgió esta pregunta. Acá va la respuesta:


Se usa primera antes del sustantivo femenino singular: primera clase, primera alumna, primera parte. Se usa primer antes del sustantivo masculino singular: primer grado, primer libro. Apocopar primera es un arcaísmo no recomendable en lenguaje esmerado.




1 de febrero de 2012

Etimología de la palabra "metafísica"


¿Cuál es el origen de la palabra “metafísica”? Seguramente, a muchos de nosotros nos habrán dicho en las clases de Filosofía que el origen de esta palabra es el que explican, por ejemplo, en la Wikipedia española:
La Metafísica (lat. “metaphysica”, del gr. “metá” = “tras, más allá” y “phýsis” = “naturaleza”, es decir, “lo que viene después de la naturaleza”, “más allá de lo físico”) es la ciencia fundamental de la filosofía.
Realmente, la etimología de esta palabra es mucho más prosaica, así como más curiosa y anecdótica. En el DRAE encontramos una pequeña pista:
(Del gr. tardío μετὰ [τὰ] φυσικά, después de los [libros] físicos, designación que se aplicó en la ordenación de las obras de Aristóteles a los libros de la filosofía primera).
Efectivamente, “metafísica” pasó a significar lo que ya todos sabemos, pero la formación de la palabra fue mucho más anecdótica de lo que cabría esperar.
El responsable de esto, según la tradición, fue Andrónico de Rodas, que catalogó y ordenó toda la obra de Aristóteles. A la hora de situar sus obras en las estanterías, lo hizo ateniéndose al título y a la temática. Los libros que trataban sobre el alma y la personalidad no tenían título, así que los puso tras los ocho libros de física, de modo que cuando los estudiosos los querían pedir, por no tener estos libros un título, tenían que referirse a ellos como “los que están después de los libros de física”, que en griego (de forma muy sintética) vendría a ser μετὰ τὰ φυσικά (leído metá ta fisicá).



Fuente: delcastellano.com