"No hay que perder de vista que el corrector no es el autor de los textos"



27 de julio de 2011

¿Corrector o corruptor?

A la hora de "negociar" los cambios que el corrector propone para los textos, algunos autores se preguntan: "¿corrector o corruptor?"; y es que la tarea de corregir involucra dos grandes peligros que surgen, paradójicamente, del conjunto de habilidades caracterizadas como competencias enciclopédicas, gramaticales y textuales. Porque la aplicación exagerada de tales procedimientos, puede constituirse a su vez en fuente inagotable de nuevos errores y entonces corromper desde los cimientos la especificidad de la tarea.

El corrector no debe olvidar que su trabajo está supeditado al del autor, por lo que debe evitar sobrecorregir y ultracorregir. En el primer caso, en el que la intervención en los textos ajenos no busca mejorar los aspectos que se apartan de la normativa canónica, sino simplemente hacer prevalecer sus preferencias estilísticas y personales, se producirán desajustes tanto intratextuales como interpersonales.

En el segundo, el de la ultracorrección, el riesgo consiste en corregir lo correcto. El trabajo de la corrección se apoya en la norma, es decir, que la adecuada discriminación entre los usos correctos y los incorrectos es de vital importancia para el "buencorregir". Sin embargo, es necesario considerar que la aceptabilidad de las normas varía no sólo diacrónicamente sino de comunidad en comunidad: el corrector debe tomar conciencia de que muchos errores que se cometen en un momento histórico terminan finalmente siendo aceptados por la norma vigente debido a que el uso y el consenso social así lo imponen. Ultracorregir entonces, implica aplicar sobre un error un criterio ya perimido en el tiempo o bien realizar una transposición errónea de la normativa vigente.

Por lo tanto, la labor del corrector requiere no sólo de conocimientos técnicos, sino de saberes obtenidos gracias a una sólida formación cultural, al modo de la que poseían los copistas, originarios correctores, cuyo trabajo erudito y minucioso era una instancia obligada en la reproducción de una obra e, incluso, un valor agregado a su calidad y precio de venta. Corregir es entonces una técnica, que se nutre de conocimientos previos y de procedimientos específicos que son factibles de ser adquiridos con la práctica. Pero también es un arte, ya que no existe una única versión posible para corregir un texto.

En la próxima entrega, les contaremos algunas de las competencias específicas que un corrector de estilo debe tener para trabajar "correctamente".


Fuente: "¿Corrector o corruptor? Saberes y competencias del corrector de estilo". María Marta Negroni y Andrea Estrada.

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25 de julio de 2011

Una palabra en apuros...

A la hora de usar la palabra "mingitorio", sobrevienen las dudas... ¿Se dirá "mengitorio", "megitorio", "mejitorio" o "mengitorio"? No es una palabra muy utilizada, pero si la usamos, habría que emplearla correctamente.

Ahora bien ¿qué significa? Para los que no lo saben o tienen dudas, "mingitorio" (proviene del latín mingĕre, mear, y -torio) es un objeto utilizado para orinar, generalmente, ubicado en baños públicos masculinos. La diferencia entre "mingitorio" e "inodoro" es que el primero sólo se usa para orinar, es decir, para verter únicamente desechos líquidos y no sólidos.



Fuente: Diccionario de la Real Academia Española

20 de julio de 2011

Bien... no está escrita

Queridos amig@s, en el día de la amistad, les damos, nuevamente, la bienvenida a nuestro blog. Una vez más, publicamos una entrada acerca del buen uso de la ortografía... Como verán, esta palabra está mal escrita: "Bienbenidos", no existe. La razón, es que una de las reglas del uso de las letras, dice que se escribe v después de la consonante n. Y "no hay tu tía"...



Fuente: El arte de escribir bien en español, María Marta Negroni.

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18 de julio de 2011

Es duro que la escriban con "z"

Una de las reglas ortográficas dice que los adjetivos o sustantivos que terminan en -aso, -eso, -oso, -uso, llevan "s" . Ejemplos: fracaso, escaso, travieso, perezoso, difuso, etcétera. Por lo tanto, en esta foto, es incorrecto el uso de la letra "z" para la palabra "fracasar".

No es el caso de las terminaciones -aza, -azoque describen golpes o corresponden a aumentativos o despectivos. Ejemplos: zarpazo, latigazo, puñetazo, porrazo, cabezazo, codazo, etcétera.


 



Fuente: Cuadernillo de la lengua I

14 de julio de 2011

Fútbol: 16 claves para redactar mejor

En las noticias deportivas es frecuente el empleo inapropiado de términos o expresiones españolas y el abuso de extranjerismos. A continuación, se muestran algunas recomendaciones para evitar, en la medida de lo posible, estos malos usos en las informaciones sobre fútbol.

1. Es más adecuado emplear concentración de pretemporada o etapa de preparación que stage.

2. A veces se emplea el once, o los once, para aludir a un equipo; en este caso, si se habla de más de un equipo, debe utilizarse los onces: «Los onces que presentarán en el próximo partido el Madrid y el Barcelona...».

3. El término mediapunta se escribe en una sola palabra cuando designa a un jugador de fútbol; sin embargo, si se refiere a la posición se escribe separado: media punta.

4. La palabra córner  (plural córneres) se escribe con tilde por ser llana/grave, acabada en consonante distinta de -n o –s. Convive con las expresiones saque de esquina o tiro de esquina.

5. La grafía correcta es penalti (en plural, penaltis) y no penalty (su forma en inglés);  tampoco son correctos los plurales penalties ni penaltys. Ejemplo de uso incorrecto, diario La Nación: "El primer gol fue marcado por Naomi van As, a los 51 minutos, en un penalty-corner..."

6. La españolización de la expresión inglesa goal average es golaveraje. Se recomienda emplear diferencia (o promedio) de goles, de puntos o de tantos.

7. Derbi es la adaptación gráfica de la voz inglesa derby. No debe olvidarse la existencia de los equivalentes clásico y superclásico.

8. El empleo del adjetivo posesivo en lugar del determinante es un uso del francés y del inglés que conviene evitar. Por tanto, lo adecuado sería decir: «Se lesionó en la pierna derecha» y no «... en su pierna derecha».

9. Es incorrecto suprimir el artículo en la expresión por la banda derecha/izquierda.

10. Con los verbos perder y ganar, cuando se refieren a la diferencia en el resultado de un deporte, la preposición que se debe usar es por y no de.

11. Que un equipo gane con autoridad no significa que sea autoritario.

12. Para designar la cualidad de favorito no debe emplearse el término favoritismo, que se refiere a 'un trato de favor injusto que recibe alguien en perjuicio de otro'.

13. Hay que distinguir virtual campeón, que es alguien que aún no es campeón, pero podría llegar a serlo, de campeón virtual,  alguien que no es real.

14. No es lo mismo conseguir un triplete que ser tricampeón. Si un equipo gana tres competiciones distintas habrá conseguido un triplete, y si gana tres veces una misma competición se podrá hablar de él como tricampeón.

15. Es aconsejable que se emplee mejor jugador, jugador mejor valorado, jugador más valioso, etc. y no la sigla MVP (most valuable player). Ejemplo de este uso en el diario La Nación: "Contó con el inagotable Marcos Milinkovic, elegido MVP del torneo, como su arma letal". 

16. Tanto tiempo de descuento como tiempo añadido son expresiones válidas, ya que se añaden unos minutos que antes se habían descontado.


Fuente: Fundación del Español Urgente.
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11 de julio de 2011

¿Estás tildado?

Hace bastante que terminamos el colegio primario y quizás sea por esto, o por la falta de atención al escribir, que nos olvidamos de poner la tilde en ciertas palabras.

Según la regla general del uso de la tilde, las palabras se clasifican de la siguiente manera:

*Graves: son las que tienen acentuada la penúltima sílaba y llevan tilde cuando no terminan ni en N, ni en S, ni en vocal. Ejemplos: tórax, cárcel, mástil, lápiz, útil, mesa, silla.


*Agudas: llevan el acento en la última sílaba y cuando terminan en N, S o en vocal. Ejemplos: ombú, solución, emoción, atención y no "atencíon" como aparece en la foto que acompaña esta entrada.

*Esdrújulas: este tipo de palabras siempre llevan tilde. Son las que se acentúan en la antepenúltima sílaba. Ejemplos: período, próximo, clásico.

*Sobreesdrújulas: este tipo de palabras siempre llevan tilde. Son las que se acentúan en cualquier sílaba anterior a la antepenúltima. Ejemplo: perdóneselo, adviértaseme, señálemelo.


Nota: las palabras graves que terminan en dos consonantes, aunque la segunda sea s, se escriben con tilde. Ejemplo: fórceps, bíceps y tríceps.


Fuente: Cuadernillo de Normativa de la lengua I.
Foto gentileza de la página de Facebook "Horrores ortográficos".

6 de julio de 2011

Prestemos más atención al hablar o al escribir...

Esta es una lista de los errores más frecuentes que se cometen al momento de hablar o de escribir:

Se dice/escribe abanicar, en vez de abaniquear.

Se dice/escribe asechanza, en vez de acechanza.

Se dice/escribe acordeón, en vez de acordión.

Se dice/escribe alinear, en vez de aliniar, aliniación.

Se dice/escribe amarillear, en vez de amarillar.

Se dice/escribe anteayer, en vez de antiayer.

Se dice/escribe apoplejía, en vez de aplopejía.

Se dice/escribe aproximación, en vez de aproximamiento.

Se dice/escribe remangarse, en vez de arremangarse.

Se dice/escribe astringente, en vez de astrigente.

Se dice/escribe aguja, en vez de aúja.

Se dice/escribe agujero, en vez de aujero.


Hay más, pero estos sólo son algunos ejemplos. Hoy empezamos por la letra "a"... En la próxima entrega, seguiremos con otra letra del abecedario.



Fuente: El arte de escribir bien en español, María Marta Negroni.

5 de julio de 2011

Por un buen uso de los verbos...

No es llendo, sino yendo. (Gerundio).

No es apreto, sino aprieto. (1° persona del singular, presente del indicativo).

No es colo, sino cuelo. (1° persona del singular, presente del indicativo).

No es degollo, sino degüello. (1° persona del singular, presente del indicativo).

No es conduciste, sino condujiste. (2° persona del singular, pretérito perfecto simple del indicativo).

No es cabo, sino quepo. (1° persona del singular, presente del indicativo).

No es enriedo, sino enredo. (1° persona del singular, presente del indicativo).

No es prevee, sino prevé. (3° persona del singular, presente del indicativo).



En cuanto encontremos más, las publicaremos...


Fuente: El arte de hablar bien en español, María Marta Negroni.

4 de julio de 2011

Por una mejor ortografía...


Las que siguen a continuación se denominan parónimos... son palabras homófonas (igual sonido) u homónimas (misma etimología), pero de distinto significado.

“A” es una preposición, “ah”, una interjección y “ha”, es del verbo haber. “Va” es del verbo ir y “bah” es una interjección. “Abría”, proviene del verbo abrir y “Habría”, del verbo haber. “Avía” (3° persona del presente del singular del verbo aviar) es preparar, mientras que “Había” es un verbo. “Aya” es una mujer que cuida niños, “Allá” es un adverbio de lugar y “Haya”, puede ser un árbol o desprenderse del verbo haber, y “Haya” no es lo mismo que “Halla”, del verbo encontrar, ni que “hayo”, que significa mezcla de hojas de coca y sales calizas o de sosa y a veces ceniza, que mascan los indios.

Fuente: El arte de escribir bien en español,  María Marta Negroni. Diccionario on line de la Real Academia Española.